martes, 3 de enero de 2017

¿Por qué aún arrullo a mis hijos?

El amor no trae fecha de vencimiento y cuando se trata de nuestros hijos, menos. La verdad es que aún disfruto cargar a mis hijos, ya sea al de 5 años o a la de 15. 

Recién el domingo, el menor se quedó dormido en mis brazos e hice un repaso de su breve niñez. Y es que hay caricias especiales cuando es la hora de cargarlos: me encanta pasar mis manos por sus cejas, soplar su cabello y despeinarlos levemente, también me gusta pasar mi dedo índice por el contorno de su nariz. 

lunes, 12 de diciembre de 2016

Oigo voces...

La aventura de trabajar desde casa, se vuelve extrema cuando mis hijos están de vacaciones. No solo porque supone estar pendiente de mil cosas adicionales a la rutina de trabajo, sino también porque las preguntas sobre CUALQUIER COSA se multiplican. 

martes, 18 de octubre de 2016

Las vacaciones y sus lecciones

Las vacaciones son una época complicada para las mamás. La verdad es que agradecemos mucho no tener que hacer refacciones todas las noches ni preocuparnos de uniformes, pero temblamos al pensar qué haremos con nuestros hijos en casa... Los primeros días están felices de olvidarse del cole, pero una semana después, están con la sombra del aburrimiento. 

Ahora, con casi semana y media de vacaciones me he dado cuenta que este breve tiempo me ha dejado varias pequeñas lecciones.

viernes, 19 de agosto de 2016

He renunciado y soy feliz

Siempre he soñado con comprarme unos zapatos coquetos. Ya perdí la cuenta de las ocasiones en las que he ingresado a la página de pedido, elegido diseño y tela... ver el precio y sumar y restar para ver si me alcanzaba. Pero, cada vez que repito este ejercicio me sucede algo extraño: pasa algo en mi casa o a mis hijos, que ya no me permite comprar esos zapatos. 

martes, 2 de agosto de 2016

Siquitibin a la bin von va...

Renato tiene toda la esencia para ser un coach. Es animado, alegre, optimista... Antes de salir de casa, les dice a mis hijos: ¡vamos equipo! Ante una situación complicada o frente el cansancio cotidiano, su invariable lema es: ¡lo estamos logrando! Me lo dice a mí, que normalmente pienso en todo lo que falta por hacer, los años por vivir, las penas por sufrir. Así que generalmente su frase se encuentra con mis muestras de incredulidad. 

domingo, 29 de mayo de 2016

Carta a mi hija adolescente

Es difícil escribir esta carta: quisiera decirte muchas, muchísimas cosas. Realmente quisiera ser transparente y mostrarme tal como soy. No tengo miedo de que veas cuánto te quiero... sé que no lo dudas, pero el día a día nos roba más momentos y cada vez puedo decírtelo menos. 

Pero así es. Nada ha cambiado desde que te escribí la última carta. Por lo menos en mi interior nada lo ha hecho. Es cierto, he envejecido un poco, he engordado otro tanto... quizá creas que no soy tan sabia como tú pensabas, que no estoy tan "in" como tú quisieras. Cada vez más seguido piensas que no tengo razón y que pocas veces te entiendo. Yo de momento debo aguardar... esperar a que la turbulenta adolescencia pase y me devuelva a la hija que podía mecer en mis piernas recordando exactamente la hora en la que nació, cuánto pesó y cuántas horas pasé esperándola.

lunes, 23 de mayo de 2016

Porqué elegí ser madre

Hoy leí un artículo  en el que una jovencita defendía su decisión de no tener una familia. Yo la verdad, es que no tengo ningún problema con eso: cada quien con sus decisiones y sus acciones. Sin embargo, me llamó mucho la atención su opinión sobre que la maternidad es una especie de esclavitud. Según su visión, nadie que decide ser madre lo hace con total libertad. 

La verdad es que primero su postura de "mujer liberada" me causó un tanto de gracia. Sobre todo, cuando Fátima -que leyó una parte del artículo dado que alargaba su cabeza para conocer qué era lo que yo leía con tanta concentración- me dijo: "La verdad es que se lee un poco inmadura. Sin ofender..."

Luego, pensé en cómo me gustaría compartirle algunos detalles de mi vida. No porque sean ejemplares ni mucho menos, sino porque es increíble la libertad con la que vivimos las mamás. Es cierto, no siempre hacemos lo que se nos antoja; ni siempre vivimos solo para nosotras sino que giramos alrededor de una familia a la que intentamos nutrir de sueños. Pero, es ingenuo pensar que las mamás no elegimos nuestra vida.